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Mil metros cuadrados. Una conquista con riesgos

9 Feb , 2017  

Por Eduardo Mangada.

El nombre EVA se inicia con la palabra “espacio”. Algo más que un lugar o un sitio. El espacio es abierto y expansivo, capaz de acoger en su seno personas, asociaciones, movimientos muy diversos, siempre que sean dinámicos y con capacidad de incidir en la vida de cada trozo de la ciudad. Que tengan voluntad de transformar la ciudad y, con ella, los modos de expresarse y convivir de los ciudadanos. Un espacio de libertad y de acogida, sumando las fuerzas ciudadanas capaces de incidir y decidir en tres aspectos básicos: la vida de la ciudad, su forma física y su gobierno.

Que EVA haya conquistado un ámbito acotado, un ámbito estable, en el mercado de Legazpi, en el que pueda desarrollar su trabajo cotidiano y desde el que difundir múltiples y diversas actividades ciudadanas, es un éxito. Pero no puede propiciar un retraimiento defensivo, egocéntrico, que desvirtuaría el significado y la función de EVA en la construcción de Madrid. Ciertamente, toda agrupación humana con voluntad de permanencia en el desarrollo de una actividad dirigida a incidir en el pensamiento y comportamiento de los hombres y mujeres de su entorno, de ámbito social, necesita de un cierto refugio estable y protegido en el que germinen las ideas y se diseñen los medios e instrumentos para difundirlas.

Ideas capaces de impulsar un movimiento ciudadano que aspire a coger en sus manos, junto con las instituciones democráticas, el gobierno de la ciudad, complementando las actividades regladas de las administraciones públicas con la capacidad de autogestión de los diversos colectivos ciudadanos comprometidos con el devenir de Madrid. Por la génesis y la corta pero intensa biografía de EVA, no parece probable que vaya a caer en esta peligrosa trampa. (No olvidemos que fue el desalojo del CSO La Traba lo que impulsó el nacimiento de EVA). Para ello, los mil metros cuadrados conquistados deben abrirse desde el primer día al distrito, a Madrid, a los múltiples movimientos que enriquecen la vida de la ciudad.

Ahora que tanto se habla de hacer compatibles o, mejor, de unir la acción política en el congreso con la reivindicación en la calle, hay que defender que EVA se mantenga como un ejemplo de reflexión interna y de presencia en la vida cotidiana del distrito, aportando ideas y prácticas movilizadoras en la búsqueda de una ciudad más amable, más rica, más justa e igualitaria.

El rótulo que se cuelgue sobre la puerta de entrada solo debe servir para indicar su posición e identificación postal. Nunca como señal de propiedad privada. EVA es propiedad de todos y por eso debe compartir este recinto con sus vecinos del barrio y del conjunto de la ciudad.

La conquista de este local debe ser un soplo de aliento para otros grupos ciudadanos que con los que EVA comparte la lucha por una ciudad mejor.

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One Response

  1. avatar Ana señan dice:

    Felicidades. despues de de lo mucho que habéis trabajado (que he podido ver en los mails!).. os merecéis disfrutar de este espacio y estoy segura de que va a ser un sitio estupendo para disfrute del barrio. muchas gracias por todo vuestro esfuerzo.

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